Decir el motivo real por el cual diseñe esta imagen, me podría llegar a meter en problema, así que dejaré que esta pieza y su función hable por sí sola.

 

Desde el dibujo digital, hasta escribir con un lápiz sobre la imagen impresa fue un proceso de composición; de ordenar elementos, de resaltar ese factor comunicativo hasta un lugar más cómodo, pero no obvio, llevar esta imagen a las calles y propiciar la interacción con el espacio, con el clima, incluso con algunas personas, y finalmente ver el deterioro de la misma en un ambiente cotidiano.

 

Un proceso muy divertido, que me permitió explorar el comportamiento de una pieza en la normalidad de la calle, en la sinceridad de un entorno sin condicionantes diplomáticos, y el sentimiento de deconstruir a través de la naturalidad del desgaste una creación.